El pensamiento autárquico también floreció en América y en África. Revisamos tres pensadores que ejemplifican las reflexiones surgidas de estas regiones del mundo en el siglo XIX ante el avance de las potencias europeas en su expansión por el mundo.
En dos entradas anteriores, una sobre pensadores europeos y otra sobre pensadores orientales, revisamos brevemente las ideas que se han vertido al debate sobre la necesidad de una política autárquica por parte de las naciones. En el contexto europeo de los siglos XVII a XVIII el pensamiento autárquico surgió para proteger la autonomía nacional y la paz internacional. En el continente asiático se desarrolló principalmente para protegerse del expansionismo europeo y los peligros de que su economía, política y cultura se vieran afectadas por la injerencia extranjera.
Ya en el siglo XIX fue el turno de la reflexión en América y en África, bajo temores similares a los que motivaron el debate en Oriente.
Revisamos aquí las ideas de tres pensadores que abogaron por construir un estado nacionalista y protector frente al avance y creciente influencia del capitalismo europeo hacia sus países.
José Gaspar Rodríguez de Francia (1766–1840)
Fue gobernante de Paraguay desde 1814 y hasta su muerte y promovió activamente la autarquía para su país. Buscó crear una economía "autosuficiente" sin depender mucho del mundo exterior. Para lograrlo, fomentó la fabricación local para reducir la necesidad de importaciones y trabajó para que el sector agrícola se orientara a la producción para el mercado interno. Rodríguez de Francia también estableció un sistema de comercio exterior limitado, donde el país solo intercambiaba productos excedentes por bienes que no podía producir. Aunque estos esfuerzos no tuvieron un éxito total, Paraguay se convirtió en el único país en Sudamérica que producía casi toda su propia ropa en un momento en que otros países experimentaban un aumento de importaciones de productos industriales británicos. Rodríguez se inspiró en la filosofía de Rousseau, enfatizando la necesidad de una economía basada en la agricultura y la protección de la soberanía de su país frente a la influencia política extranjera.
Edmund Paul (1837-1893)
En el Caribe, Edmund Paul fue un defensor de la autarquía y se convirtió en un político prominente de Haití en la década de 1870. Paul promovió la independencia económica para Haití mediante el fomento de la industria local a través de aranceles y otras formas de apoyo gubernamental, con el objetivo de lograr la autarquía. También abogó por la financiación de la transformación económica de Haití mediante el capital local para evitar la influencia extranjera y criticó la falta de patriotismo de los haitianos que exportaban su dinero a Europa. Además, respaldó una prohibición existente sobre la propiedad extranjera de tierras y argumentó que protegía a los pequeños propietarios locales contra la llegada de inversores extranjeros que crearían una especie de esclavitud económica. Paul creía que el desarrollo económico era crucial para la independencia política de Haití.
Kobina Sekyi (1892–1956)
En África, Kobina Sekyi fue un defensor interesante de la autarquía. Seyki fue un intelectual destacado en el África colonial y se opuso al imperialismo europeo por "denacionalizar" a los países que conquistó. Motivó a los africanos a proteger sus culturas y nacionalidades de la civilización europea y promovió la autarquía económica. Seyki creía que los africanos debían desarrollar estrategias de desarrollo que reflejaran su propia cultura y buscar el comercio internacional solo cuando fuese necesario. En la línea de Kaempfer, también pensaba que la autarquía contribuiría a la paz mundial. Seyki argumentaba que seguir el modelo de Europa llevaría a África a "crear constantemente nuevas necesidades para satisfacer un deseo insaciable de conquista, oprimiendo a otros para lograr esta conquista, y destinado a consumir todo lo que se ha adquirido en una holocausto universal encendido por el demonio de la codicia".
Conclusión
A lo largo de la historia han surgido diferentes pensadores que han abogado por la autarquía en sus respectivas regiones, motivados por la necesidad de proteger la soberanía nacional, la cultura y la economía local frente a la influencia extranjera. En América y África, líderes como José Gaspar Rodríguez de Francia, Edmund Paul y Kobina Sekyi promovieron la autarquía a través de estrategias que fomentaron la producción local, limitaron las importaciones y promovieron la independencia económica. Si bien sus esfuerzos no siempre tuvieron éxito, estos pensadores han dejado un legado en la historia del debate económico sobre la necesidad de una política autárquica para proteger la identidad y la economía de una nación.
Aunque estas ideas surgieron en un contexto histórico diferente, pueden tener relevancia para países actuales que buscan su propio desarrollo. La heterogeneidad del pensamiento autárquico demuestra que no hay una única forma de entender la autosuficiencia nacional y que su enfoque y objetivos específicos pueden variar. Es importante, por lo tanto, explorar las ideas de pensadores no occidentales y comprender cómo estas pueden aplicarse de manera efectiva en diferentes contextos actuales.
Con esta entrada damos por terminada la breve revisión de los pensadores europeos, asiáticos, americanos y africanos sobre la autarquía. Esta serie de publicaciones estuvieron parcialmente inspiradas en el siguiente artículo. Se puede consultar para profundizar en la discusión y obtener más detalles sobre lo resumido en estas entregas.

Comentarios
Publicar un comentario